A veces Helena se siente tan sola...
No sabe para qué vive con su novio si se siente tan sola.
Por qué convivir... Bueno, menos mal que no se casó, como se planeaba cuando él todavía estaba en la casita de los viejos.
Ahora no está casada, pero es como si lo fuera. Se mudaron juntos hace un año y medio y las cosas marchan bien. Sobre todo, las familias se conocieron, y los de Helena están muy contentos y orgullosos del "partido" como le dicen, medio en joda, medio en serio.
Y no se puede separar así nomás. Ya tienen todo, los muebles, el préstamo, el nombre de los bebés... qué se yo. Pavada?
El que diga que eso a una mulher como Helena no le pesa, es soberano boludo.
Cuando las amigas le dicen "vos sí que tenés suerte" Helena sonríe para afuera pero no está tan segura. Su casi-matrimonio parece perfecto.
Él es alto y flaco, lindo, inteligente... profesional, responsable, amoroso.
Helena vivía sola, en un departamento que le habilitó temporalmente la familia mientras se iba a acomodando para la vida y para la incipiente soltería.
Ahora, no sabe. Si se siente sola, o si quisiera estar sola.
Que lo parió, tanta melancolía, Helena, tan bella y tan sola.
No para de escuchar Spinetta. Durazno Sangrando, La Miel de tu Ventana, el Anillo del Capitán Beto...
"Regando los malvones de su cabina. Sin brujula y sin radio jamás podrá volver a la Tierra".
A veces Helena tiene muchas ganas de llorar.
